comer es un placer. Recetas de cocina

Consejos prácticos para mejorar la deglución

ESTRATEGIAS DE ADAPTACIÓN

Modificaciones del entorno

  • Es necesario controlar que el entorno donde se realiza la comida facilite la concentración. Ello implica eliminar o reducir distracciones visuales y sonoras como la televisión, la radio, personas hablando, etc.
  • Se deben proporcionar estrategias para disminuir el nivel de ansiedad que a menudo provocan los trastornos de disfagia, como por ejemplo respetar el tiempo de comida y dar mensajes de confianza.
  • Se recomienda usar utensilios adaptados a los trastornos de deglución, como pueden ser: vasos con boquilla, jeringas, cubiertos con mangos gruesos, etc.
  • Es importante adaptar el mobiliario para poder mantener al afectado frente la comida con postura recta y equilibrada.
  • Presentación agradable de los alimentos.
  • Presionar el dorso de la lengua con el cubierto al colocar la comida en la boca.
  • Presionar con un dedo la base de la mandíbula para facilitar la propulsión lingual.
  • Presionar con un dedo el hueso hioides para facilitar el cierre glótico y la elevación laríngea
Inicio del proceso de deglución

En aquellos casos en los que hay un déficit en el inicio de la deglución, ésta puede estimularse a través de:

  • Presentación agradable de los alimentos.
  • Presionar el dorso de la lengua con el cubierto al colocar la comida en la boca.
  • Presionar con un dedo la base de la mandíbula para facilitar la propulsión lingual.
  • Presionar con un dedo el hueso hioides para facilitar el cierre glótico y la elevación laríngea

Consistencia y volumen del bolo alimenticio

La consistencia y el volumen del bolo deben adecuarse al trastorno de disfagia de cada persona. Asimismo, las dietas para disfagia han sido designadas para afrontar las necesidades específicas de los afectados con disfagia, incluyendo la reducción del riesgo de aspiración. Para ello, es imprescindible una exploración que determine cuales son las consistencias y volúmenes que permiten mayor seguridad y eficacia de la deglución.

  • Es importante conseguir la máxima homogeneidad de los alimentos, para facilitar su unión y transporte.
  • Se deben evitar alimentos de doble textura como la fruta con mucho jugo (naranja, melón, etc…),las sopas muy líquidas con pasta, la verdura cruda (lechuga, tomate…), cuando hay poco control oral del bolo y cuando no hay buena protección de la vía aérea.
  • A menudo precisaremos aumentar la densidad de los líquidos para conseguir mayor seguridad, evitando las penetraciones y las bronco aspiraciones, pues el incremento en la viscosidad del bolo mejora de forma significativa la seguridad y la eficacia de la deglución. Para ello, será imprescindible el uso del espesante y otros productos que nos faciliten la textura adecuada para cada caso.
  • Evitar sólidos muy duros y secos. Se puede añadir salsas, mayonesa o aceite a los alimentos hasta conseguir una viscosidad que “resbale” con facilidad al tragar.
  • Evitar alimentos que se desmenuzan.
  • Evitar alimentos con harina o fécula (pan de molde, puré, etc…), ya que pueden “pegarse” en el paladar.

 

PAUTAS GENERALES

  •  Tener una buena higiene dental: cepillarse los dientes después de comer y hacer enjuagues.
  • Si se lleva prótesis dental, asegurarse de que esté bien ajustada y sea la adecuada.
  • Beber a sorbitos y, en el momento de tragar, inclinar la cabeza hacia delante sin levantarla, hasta asegurarse de que ha habido una buena deglución.
  • Si se bebe seguido, debe ser despacio, concentrándose en el acto de beber y no tirar nunca la cabeza hacia atrás.
  • Masticar despacio y con la boca cerrada.
  • Tomar alimentos de fácil masticación, blandos, homogéneos y lubricados.
  • No tragar hasta que no se haya conseguido un bolo alimenticio homogéneo, y que no quede nada sin  masticar.
  • Colocarse poco volumen de comida en la boca.
  • Seguir una dieta lo más equilibrada posible con todos los grupos de alimentos, para mantener en todo momento un buen estado de nutrición e hidratación.

 

 ESTRATEGIAS Y TÉCNICAS TERAPÉUTICAS ESPECÍFICAS

 Cuando hay dificultad para sostener los cubiertos o vasos y se cae o se pierde la comida y/ o bebida antes de llegar a la boca, se recomienda:

  • Colocar el plato enfrente o muy cerca de la boca, ayudándose por ejemplo de bandejas con soporte para elevarse.
  • Colocar poco volumen de comida a la boca; puede ayudar el utilizar cubiertos medianos o de postre.
  • Beber a sorbitos pequeños.
  • Usar vasos, cubiertos y platos adaptados, para que no resbalen y sean fáciles de sostener.

 

Cuando no se cierran bien los labios ni la mandíbula y cae la comida fuera de la boca, se recomienda:

  • Pensar en cerrar  la boca con mucha fuerza cada vez que entra comida.
  • Evitar comidas con líquido, tipo sopa.
  • Colocar poco volumen de comida en la boca.
  • Realizar ejercicios para favorecer el cierre de la boca como por ejemplo:

- Presionar un objeto tipo lápiz con los labios.

- Sostener un depresor lingual o lápiz con los labios bien apretados.

- Estirar y desplazar los labios alternativamente.

 

Cuando cuesta masticar y manipular los alimentos dentro de la boca, quedando restos de comida por la cavidad oral y adherencia de sólidos en el paladar y en la lengua, se recomienda:

  • Tomar alimentos de fácil masticación, blandos, homogéneos y lubricados, en  pequeñas cantidades. En el caso de no poder masticar, se pueden triturar los alimentos hasta conseguir una consistencia tipo puré.
  • Comer a volúmenes pequeños.
  • Ejercicios para favorecer el movimiento de la lengua:

- Rotar la  lengua haciendo círculos dentro y fuera de la boca.

- Alternar movimientos de elevación – descenso de la lengua dentro y fuera de la boca.

- Presionar la lengua contra el paladar y sostenerla durante 5 segundos.

 

Cuando la ingesta es impulsiva, es decir, se come muy rápido a un ritmo incontrolado y con dificultad para endentecerlo, se recomienda:

  • Recordar por escrito que no debe introducir nueva comida en la boca hasta que no esté vacía.
  • Dejar los cubiertos después de haber colocado la comida en la boca.
  • Dar órdenes verbales para cerrar la boca después de colocar la comida y dejar el cubierto.

 

Cuando hay dificultades para pasar la comida de la boca a la faringe, se realiza más de una deglución para conseguir tragar todo el bolo alimenticio pero no siempre se consigue, y quedan restos de comida por la boca y fuera de la boca sin conseguir tragar todo el bolo, se recomienda:

  • Tomar alimentos con consistencias homogéneas y lubrificadas a cantidades pequeñas de comida.
  • Tragar concentrándose en aumentar la fuerza de la lengua.
  • Realizar ejercicios con la lengua tales como:

- Repetir las letras /t-k/ alternativamente varias veces.

- Elevar la punta y  la parte posterior de la lengua alternativamente.

- Hacer movimientos laterales con la lengua hacia izquierda/derecha.

 

Cuando se atraganta con líquidos y/o sólidos, se recomienda:

  • Espesar los líquidos con polvos espesantes de venta en farmacias a la consistencia necesaria para que no se atragante.
  • Evitar alimentos con consistencia mixta de líquidos y sólidos, tales como sopa, fruta jugosa.
  • Beber agua fría antes de comer (espesar el líquido si es necesario).
  • Flexionar la cabeza hacia delante en el momento de tragar.
  • Aguantar el aire conscientemente en el momento de tragar.
  • Toser después de tragar.
  • Tomar volúmenes pequeños de comida.
  • Cuando quedan restos de comida en la garganta, se recomienda:
  • Hacer varias  degluciones, hasta notar que no quedan restos de comida.
  • Hacer dos o más degluciones sin comida.
  • Tragar concentrándose en aumentar la fuerza de la lengua.
  • Alternar sólidos y líquidos para facilitar el paso de la comida (controlar el espesor de los líquidos para que no produzcan atragantamientos).
  • Morderse la punta de la lengua y tragar con fuerza, con comida o sin comida.
  • Flexionar la cabeza hacia delante.

Independientemente del grado de afectación de cada uno de estos trastornos, en todos los casos se aconseja la intervención de los correspondientes profesionales especializados para poder aplicar las técnicas y estrategias terapéuticas adecuadas a cada persona, así como orientar sobre pautas dietéticas específicas que puedan mejorar la calidad de vida del afectado.